AÑO 3 NO. 16 || 15 . ENERO . 2013
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO


Heridas producidas por bala disparada por arma de fuego.



Presentado por: MCF. EPC. Dr. Enrique Pérez Ramos.
Coordinador de la Licenciatura de Criminología y Criminalística.
Universidad de la Salle Bajío.

Se conocen como heridas producidas por bala disparada por arma de fuego a los efectos lesivos que éstas producen en el organismo.
De manera esquemática hay que considerar en estas heridas un orificio de entrada, un trayecto y un orificio de salida.

ORIFICIO DE ENTRADA
El orificio de entrada presenta CARACTERÍSTICAS GENERALES y CARACTERÍSTICAS ESPECIALES.

CARACTERÍSTICAS GENERALES

Son producidas por la actuación mecánica de la bala al penetrar la piel, conformadas por el referido el orificio de entada, el anillo de enjugamiento y el anillo de contusión. El diámetro del orificio puede ser, igual, mayor, o menor que el calibre real de la bala que lo haya producido. Su tamaño dependerá de varios factores, como la forma y velocidad de traslación de la bala, de su velocidad de rotación, de la posición y ángulo de llegada, de las características de elasticidad de la piel dependiendo de la zona que sea impactada, del espesor del panículo subcutáneo, de la profundidad de las estructuras óseas, así como de las posibles deformaciones previas que haya adquirido la bala con respecto a su forma original.

En los impactos perpendiculares de balas, generalmente el orificio de entrada se presenta de forma circular, con un diámetro un tanto inferior al calibre de la bala. Si la bala penetra en forma tangencial, producirá una excoriación muy alargada, equimosis una herida en forma de canal. Si la penetración de la bala es de posición oblicua, puede originar un orificio semilunar. En algunas ocasiones la bala puede entrar por una cavidad natural del cuerpo, como pueden ser los conductos auditivos, las narinas de las fosas nasales, la cavidad bucal, el esfínter anorrectal, o la cavidad vaginal, en cuyo caso el orificio de entrada es a través de una cavidad natural se le puede denominar como natural.

ANILLO DE ENJUGAMIENTO. Ese anillo por lo general circunda al orificio de entrada, presentando la forma de un ribete negruzco por el polvo, el lubricante y la temperatura que la bala adquiere y acarrea durante su recorrido por el interior del cañón del arma, los que se enjugan sobre los bordes de la piel. La ausencia de este anillo se puede deber a que la bala previamente haya perforado otros planos como pueden ser las prendas de vestir, en las que se van a depositar el polvo, el aceite y también disminuirá la temperatura de la bala.

ANILLO DE CONTUSIÓN. A este efecto también se le conoce como cintilla erosiva, la que se observa como una zona rojiza en la piel la cual está desposeída de epidermis, situada por afuera del anillo de enjugamiento originado por la fricción que ejerce la bala sobre los límites del orificio al perforar la piel. En heridas recientes, el anillo erosivo presenta regularmente una apariencia húmeda y carnosa, posteriormente se deshidrata y se observa como una costra de aspecto pardo rojiza de sangre coagulada.

La forma de este anillo puede ser concéntrica o excéntrica, dependiendo del ángulo en que impacta a la piel la bala. En el primero, se produce por disparos perpendiculares, y el segundo, por disparos oblicuos, con la zona más amplia sobre el costado de su llegada. En disparos a corta distancia se produce ahumamiento en este anillo, la conjunción del anillo de enjugamiento y del anillo de contusión, constituyen lo que se denomina como zona o Anillo de Fish.

ANILLO DE FISH. Este anillo se conforma alrededor del orificio de entrada, y puede presentarse completo o incompleto, formado de adentro hacia fuera, por un aro de enjugamiento y un aro erosivo, pero que no determina la distancia del disparo. Su presencia es producto del efecto de la penetración de la bala y, por las características de la piel dependiendo de la zona donde impacte la bala, que en base a su elasticidad tiende a ejercer resistencia al paso de la bala. Cuando la bala empuja la piel, esta se deprime y se amolda a su forma, como si fuera un dedo en un guante, y la piel se estira y contusiona excoriándose, para finalmente perforar la piel y penetrar. Este mecanismo produce un anillo en la piel, que limpia a la bala de las impurezas que esta porta en su superficie cilíndrica, las cuales adquiere en su desplazamiento por el cañón del arma.

CARACTERÍSTICAS ESPECIALES
Considerando la configuración del orificio de entrada, las características especiales se pueden agrupar de la siguiente manera:

a) ORIFICIO DE ENTRADA POR DISPARO DE CONTACTO
b) ORIFICIO DE ENTRADA POR DISPARO A CORTA DISTANCIA
c) ORIFICIO DE ENTRADA POR DISPARO A DISTANCIA INTERMEDIA
d) ORIFICIO DE ENTRADA POR DISPARO A LARGA DISTANCIA
e) ORIFICIO DE ENTRADA POR BALA DE REBOTE
a) ORIFICIO DE ENTRADA PRODUCIDO POR DISPARO DE CONTACTO.

Se produce cuando la boca de fuego del arma se encuentra apoyada sobre la superficie de la piel, y este contacto puede ser FIRME, LAXO, ANGULADO e INCOMPLETO.

• CONTACTO FIRME. Resulta del hecho de apoyar la boca de fuego del arma contra la piel, haciendo presión, de tal manera que la piel la envuelva, provocando que los bordes del orifico de entrada estén chamuscados, por el efecto de los gases calientes de la combustión de la pólvora y ennegrecidos por el humo.

• CONTACTO LAXO. Se da cuando la boca de fuego del arma es sostenida sobre la piel haciendo poca presión sobre ella, quedando un espacio entre ambas que permite el depósito de humo alrededor del orificio de entrada.

• CONTACTO ANGULADO. Es el resultado de apoyar la boca de fuego del arma en ángulo agudo sobre la piel, de tal manera que en los puntos donde no hay contacto completo, es decir, quedando un espacio libre suficiente entre la boca de fuego del arma y la piel, que permitirá la fuga de gases y de humo, lo que producirá quemaduras y ahumamiento excéntricos en torno al orificio de entrada.

• CONTACTO INCOMPLETO. Este contacto es una variante del contacto angulado, ya que se presenta cuando la boca de fuego del arma es apoyada en regiones del cuerpo que no son planas, como la cabeza, por esta razón, quedan pontos donde la boca de fuego del arma y la piel están separados, es decir, quedan espacios que permiten el escape de los gases de combustión, lo que produce una zona chamuscada y ennegrecida en el orificio de entrada.

 

En todos los orificios de entrada de contacto, producidos por bala disparada por arma de fuego, el humo, las partículas de pólvora, los vapores metálicos de la bala, del fulminante, del casquillo y de la grasa, así como el monóxido de carbono, se depositan a lo largo del trayecto de la bala.

En los disparos de contacto, pueden estar presentes otros dos fenómenos conocidos como el SIGNO DE PUPPE-WERGARTHER y el SIGNO DE LA BOCA DE MINA DE HOFMANN. El primero corresponde al estampado reproducido por el contacto de la boca de fuego del arma sobre la piel, el que se observa como un anillo concéntrico con relación al orificio de entrada y de color rojo pálido, incluso se pueden imprimir otras estructuras que conforman la parte frontal del arma, como el botón obturador del resorte recuperador de las pistolas, o la cabeza de la baqueta de los revólveres que disponen de este mecanismo con la misma longitud del cañón.

Para la formación de tal fenómeno se desprenden dos explicaciones, una señalada por BONNET, quien refiere que este Signo se debe al recalentamiento del cañón como consecuencia del disparo, y la otra corresponde a ADELSON, quien señala que es debido a la onda explosiva que se introduce por debajo de la piel, obligándola a presionar fuerte e intensamente sobre la boca de fuego del arma.

El SIGNO DE BOCA DE MINA DE HOFMAN, corresponde al efecto desgarrado, de bordes irregulares y ennegrecidos del orificio de entrada, producido por el disparo de contacto sobre la frente de un individuo, considerando que en esa zona existe piel resistente que se encuentra muy adherida al hueso, por lo cual, los gases expulsados por la boca de fuego del arma y que acompañan a la bala se introducen por debajo de la piel, produciendo desgarros en la búsqueda de una salida, originando también ennegrecimiento de el área que recibió el disparo.

En lo que se refiere al cráneo, se observa el SIGNO DE BENASSI, que consiste en un anillo negruzco de humo en el epicraneo, y alrededor del orificio de entrada, el cual fue reportado por JULIO BENASSI en 1924.

b) ORIFICIO DE ENTRADA POR DISPARO A CORTA DISTANCIA. Es el resultado de cuando la boca de fuego del arma no hace contacto con la piel, pero donde la distancia entre ambos es reducida no hace contacto con la piel, pero donde la distancia entre ambos es reducida, lo que impide una dispersión sustancial de los granos de pólvora y del humo que acompañan a la bala, los que se manifiestan en tres efectos alrededor del orificio de entrada, conocidos como la zona de tatuaje, la zona de ahumamiento y, la zona con quemaduras o zona socarrada, las que consisten en lo siguiente:

• ZONA DE TATUAJE. Está constituida por los granos de pólvora que se expulsan a través de la boca de fuego del arma y que se incrustan en la piel. Estas lesiones no varían ni desaparecen con el lavado, las que en disparos perpendiculares se observan como puntos oscuros que se van compactando conforme vaya disminuyendo la distancia de los disparos. La presencia de un diámetro mayor, y cada vez menos intenso del tatuaje, es un indicativo del incremento de l distancia entre la boca de fuego del arma y la piel, hasta una separación máxima donde ese ya no aparece.

• ZONA DE AHUMAMIENTO. Corresponde al área cercana al orificio de entrada, donde se depositan los residuos de negro de humo.

• ZONA CON QUEMADURAS O SOCARRADA. Corresponde al área de la piel afectada por los gases calientes que acompañan a la bala.

c) ORIFICIO DE ENTRADA POR DISPARO A DISTANCIA INTERMEDIA. Es el resultado de cuando la boca de fuego del arma presenta una mayor separación con respecto a la piel, lo que permite la formación del tatuaje de pólvora por fuera por fuera de la zona socarrada, donde posiblemente se conformen las zonas de tatuaje, de ahumamiento y de quemaduras, dentro de las que destaca el tatuaje de pólvora, que corresponde a lesiones alrededor del orificio de entrada en forma de puntos de color pardo rojizo, o de color naranja, y que de acuerdo al ángulo del disparo pueden ser simétricos o asimétricos. La presencia de este fenómeno indica un origen ante mortem, indicando que la víctima se encontraba aún con vida en el momento en que recibió el impacto.

En el caso en que el tatuaje se observe en tono amarillento, o grisáceo, puede ser indicativo, de que específicamente ese disparo, haya sido ocasionado después de que la víctima ya se encontraba sin vida. Se dice que la distancia mínima a partir de la cual se presenta el tatuaje, es de un centímetro entre la piel y la boca de fuego del arma. Si la pólvora genera mayor cantidad de derivados nitrados, entonces incrementará la porción del tatuaje. Algunas pólvoras producen grandes llamaradas, en consecuencia producirán quemaduras y tatuajes más evidentes, que inclusive chamuscaran vellos y cabellos de la víctima, así como la posible combustión de las prendas de vestir de materiales inflamables.

d) ORIFICIO DE ENTRADA PRODUCIDO POR DISPARO A LARGA DISTANCIA. En estos orificios se observarán básicamente los signos correspondientes a los efectos mecánicos propios de las balas al perforar la piel.

e) ORIFICIO DE ENTRADA POR BALA DE REBOTE. Estos orificios tienden a presentarse más grandes, son de forma irregular y de bordes rasgados, considerando la deformación previa que hayan sufrido las balas al chocar con otras estructuras, y que dependiendo de la dureza de éstas, pueden provocar deformaciones ligeras o excesivas, ya se a de su punta, o de su costado cilíndrico. Lo que a su vez origina una reducción de su energía remanente, al igual que la inestabilidad de eje de su trayectoria original, ocasionando posibles heridas penetrantes, pero poco profundas, esto se puede determinar al examinar los restos de la bala desalojada del cuerpo.

Los efectos de rebote de las balas, se reflejan en una fragmentación de las mismas, cuyas porciones de metal pueden proyectarse de manera imprevisible, que al alcanzar a una persona producirán heridas secundarias, las que difieren en apariencia con el tatuaje de pólvora, pues tales lesiones se observarán más grandes e irregulares, y que su profundidad dependerá de la velocidad de proyección que los fragmentos obtengan.

En el caso del agua y de las superficies sólidas hay un ángulo crítico de impacto por debajo del cual una bala que choca usualmente rebotará en vez de penetrar.

El orificio de entrada producido por una bala que ha rebotado en una superficie dura tiende a ser más grande y de forma más irregular. Los bordes son rasgados y el anillo de contusión es grande e irregular. La herida es más penetrante que perforante debido a la inestabilidad y pérdida de velocidad de la bala.

BALAS REBOTADAS
Las balas rebotadas son relativamente raras. La mayor parte de las balas que golpean una superficie dura rompen o penetran en ella. Sin embargo, existe un ÁNGULO CRÍTICO DE IMPACTO por debajo del cual una bala que golpee sobre una superficie, rebotará.

En el caso del agua, este oscila entre 3° y 8°. Una bala rebotada en el agua saldrá con un ángulo mayor que el del impacto.
El ángulo crítico de impacto en superficies duras es mucho más variable. Oscila entre 10° y 30°. En este caso, el ángulo de salida es menor que el de impacto.
Las heridas de entrada producidas por balas rebotadas suelen ser mayores y más irregulares, con extensas áreas de abrasión alrededor del orificio de entrada.
Las balas rebotadas desde una superficie dura tienen, típicamente, un lado aplanado, con superficie pulida. Esto es cierto tanto para las balas con revestimiento como para las de plomo.

TRAYECTO
Se le denomina TRAYECTO, al recorrido que efectúa la bala dentro de su objetivo, que puede ser un objetivo de origen humano o no. El trayecto habitualmente sigue una línea recta, que enlaza al orificio de entrada con respecto al orificio de salida, siempre y cuando se produzca este último. Cuando no se produce un orificio de salida, el trayecto se relaciona con la ubicación donde queda alojada la bala. El trayecto de las balas puede presentar dos variantes, la DESVIACIÓN y la MIGRACIÓN.

DESVIACIÓN. Corresponde a las variaciones del trayecto original de una bala, producidas por impactos secundarios sobre estructuras interiores de mayor consistencia o densidad, como pueden ser los arcos costales y las vértebras. Las desviaciones se ocasionan por el ángulo en el momento del impacto que produce la bala, la baja velocidad de la misma y, por la cantidad de energía liberada, que la obligan a cambiar de rumbo. En balas de alta velocidad, se reduce la posibilidad de que se produzcan desviaciones sustanciales, todo lo contrario sucede con las balas de baja velocidad y energía, ya que tienden a desviarse por la resistencia que ofrecen los órganos de mayor densidad.

MIGRACIÓN. Corresponde al desplazamiento pasivo de la bala por efectos del torrente sanguíneo, que pueden trasladar a la bala a otro lugar, cercano o distante de su alojamiento inicial, sin que para ello presente una velocidad remanente.

ORIFICIO DE SALIDA
El orificio de salida presentará una dimensión generalmente mayor que el orificio de entrada, dependiendo del calibre y la forma de la bala, caracterizándose por sus bordes evertidos, y careciendo de los respectivos anillos de enjugamiento y contusión, al igual que de los signos de tatuaje y ahumamiento, debido, obviamente, a que el impacto inicial se produjo en la parte contraria a la salida de la bala.

El incremento de su tamaño se debe entre otras cosas, a la inestabilidad que adquiere la bala durante su trayecto por estructuras orgánicas más densas, lo que puede provocar que la bala salga de costado. Otro factor, corresponde a las deformaciones previas que haya sufrido la bala durante su trayecto en el interior del cuerpo, debiendo recordar que las balas de punta blanda o hueca, tienen la función de deformarse para liberar mayo cantidad de energía. También existe la posibilidad e un orificio de salida d menor tamaño que el de entrada, esto sucederá cuado la bala haya penetrado inicialmente e ángulo agudo, y haya salido en ángulo recto. O bien, cuando los dos orificios sean de un tamaño similar, debido a que los tejidos perforados sean de análoga densidad, o que la forma de la bala no sufra modificaciones y, que la energía de ésta no sea demasiado grande.

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